GRITO DE LOS FAMILIARES DE LOS PRESOS POLÍTICOS SAHARAUIS EN HUELGA DE HAMBRE
Hace ya cerca de una semana que nuestros hijos iniciaron una huelga de hambre
indefinida sin que se desvele en el horizonte ninguna voluntad por parte
de la administración de la Cárcel Negra del Aaiún para
encontrar soluciones a los problemas, que son la verdadera causa de que
recurran a la lucha mediante la huelga de hambre indefinida tras asegurarse
de que dicha administración seguía empeorándolos todavía
más e, incluso, participaba a veces en su creación.
Expresamos, nosotros los familiares de los presos políticos saharauis, nuestro asombro y preocupación por el objeto de la osadía perpetrada por el alcaide y algunos de sus ayudantes consistente en la práctica de ciertos métodos y maneras de provocación con toda impunidad, hecho que nos llena de sospechas y de temor. Estas prácticas son básicamente:
Tomando nota de toda esta información, declaramos nuestro repudio extremo a todos estos actos viles y expresamos nuestra máxima desaprobación y nuestra preocupación por la salud y la vida de nuestros hijos en el interior de la cárcel, pues la amenaza está siendo máxima. Esta situación, que en realidad está velando algo peor todavía, es lo que ha empujado a nuestros hijos de la celda 4 de la Cárcel Negra de Aaiún a esta acción incendiaria colectiva el pasado día 18 de octubre de 2005 como protesta a las humillaciones diarias a las que están siendo expuestos por parte del alcaide.
Ante esta situación que anuncia lo peor, nosotros, familiares de los presos políticos saharauis, condenamos enérgicamente estos actos de venganza repugnante que desvelan la intención del régimen marroquí de asesinar lentamente a nuestros hijos. Por ello, alzamos nuestro grito hacia todas las personas conscientes del mundo para que condenen estos actos y se opongan a ellos; y pedimos a todas las organizaciones y personalidades internacionales que intervengan urgentemente para salvar las vidas de nuestros hijos y obligar al estado marroquí a parar esta sucesión de hostilidades y a satisfacer sus peticiones.